Salas y almacenes inteligentes

En el bloque quirúrgico y en las salas intervencionistas se guarda el material más caro del hospital, y donde menos tiempo hay para contarlo. Le ayudamos a saber qué hay en cada sala y almacén, quién lo retira y qué va a faltar, sin recuentos manuales.

El reto

En quirófano y en hemodinámica, el material se guarda en salas y almacenes por los que pasan muchos profesionales en cada turno. Sin un control automatizado, la información depende de recuentos, de anotaciones manuales y de la memoria del equipo:

  • El stock real de cada sala no se conoce hasta que alguien lo cuenta.
  • No queda registrado quién retiró cada producto ni cuándo.
  • Las faltas se descubren al preparar la intervención, cuando ya no hay margen.
  • Los productos próximos a caducar se detectan tarde, cuando ya no se pueden usar ni reubicar.

En qué nos centramos

  • Control de stock en salas y almacenes clínicos
  • Acceso controlado y retiradas registradas
  • Avisos de reposición y caducidad

Salas y almacenes, no solo armarios

Llevamos la lectura RFID a salas y almacenes completos, para controlar todo el stock de un área y no solo lo que cabe en un armario. Los armarios RFID también son una opción válida cuando el volumen de material es reducido; en el diagnóstico valoramos qué formato encaja mejor en cada área. Más detalle en RFID y trazabilidad.

En cualquiera de los formatos, el acceso al material está controlado: cada retirada queda asociada a la persona que la realiza.

Dos tipos de aviso para que no falte material

  • Nivel mínimo: la plataforma avisa cuando un producto baja de su nivel mínimo, para reponerlo antes de la próxima intervención.
  • Intervenciones programadas: con la programación quirúrgica integrada, avisa si no hay existencias suficientes para una intervención prevista.

Se aplica en el bloque quirúrgico y en las salas intervencionistas. Para implantes y material de alto coste en depósito de proveedores, vea Implantes y material en depósito.

Qué cambia

Stock conocido sin recuentos

Qué hay en cada sala y almacén, sin contarlo a mano.

Retiradas registradas

Cada retirada queda asociada a la persona que la realiza.

Menos faltas en quirófano

Los avisos de nivel mínimo, y de intervención programada si hay integración, permiten reponer a tiempo.

Menos caducidades

Los productos próximos a caducar se identifican a tiempo para usarlos antes o reubicarlos.

Capacidades

Control de acceso y trazabilidad de retiradas

Acceso al material controlado, con registro de quién retira cada producto y cuándo, sea cual sea el formato de almacenamiento.

Caducidades y lotes

Seguimiento de lotes y fechas de caducidad por ubicación, para usar antes el material próximo a caducar o reubicarlo donde se va a consumir.

Cómo lo abordamos

Una sala inteligente empieza por saber qué debe contener cada ubicación; la tecnología llega después, para mantenerla así sin recuentos manuales.

1Catálogo y niveles

Depuramos el catálogo de cada sala y asignamos a cada producto su ubicación y su nivel mínimo.

2Control de acceso y stock

El material se retira con acceso controlado y el stock de cada sala se conoce sin contarlo.

3Integración

Con la programación quirúrgica, para preparar el material de cada intervención y avisar si falta; con el ERP, para la reposición. Mediante API y ficheros, con el alcance definido en cada proyecto.

4Revisión periódica

Los niveles se ajustan con el consumo real.

Qué medimos

  • Exactitud del inventario por sala
  • Faltas de material en intervenciones
  • Retiradas con usuario registrado
  • Productos caducados retirados
  • Tiempo dedicado a recuentos

Preguntas que suelen hacernos

¿Qué es una sala o un almacén inteligente en un hospital?

Una sala o un almacén en el que se sabe qué hay sin contarlo, quién retira cada producto y qué va a faltar, con avisos de reposición y de caducidad.

¿Por qué salas y almacenes, y no armarios?

Porque permiten controlar todo el stock de un área y no solo lo que cabe en un armario. Los armarios son una opción válida cuando el volumen de material es reducido.

¿Cómo se controla quién retira el material?

El acceso al material está controlado y cada retirada queda asociada a la persona que la realiza.

¿Cómo se evita que falte material en una intervención?

Con avisos cuando un producto baja de su nivel mínimo y, si se integra la programación quirúrgica, cuando no hay existencias suficientes para una intervención prevista.

¿Es necesario usar RFID?

No siempre. Según el producto y el área, puede bastar con Kanban o doble cajón; la RFID se reserva para donde aporta más valor, como el material de alto coste del bloque quirúrgico.

¿Cómo ayuda a reducir los caducados?

Con el seguimiento de lotes y fechas de caducidad por ubicación, el material próximo a caducar se identifica a tiempo para usarlo antes o reubicarlo.

¿Hablamos de cómo aplicarlo en su hospital?

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